Software para centro de estética pensado en tratamientos, no en visitas
El trabajo sobre la piel es una secuencia, no una cita suelta. Abeautella guarda en la ficha de la clienta todo lo que necesitas saber antes de tocar un rostro, y te avisa de quién se ha salido del ritmo del que depende su tratamiento.
Qué se rompe de verdad en un centro de estética
Lo que necesitas saber está en una ficha por ahí
Retinol hace dos semanas, una tanda de antibióticos, una reacción a un ácido la primavera pasada, un embarazo. Esto no son preferencias, decide si el tratamiento se hace. Cuando vive en una ficha de papel o en un recuerdo aproximado, o preguntas todo otra vez cada vez, o te enteras demasiado tarde.
Un tratamiento en serie solo funciona en su ritmo
Seis sesiones cada cuatro semanas no son seis citas, son un solo protocolo. Si la cuarta se retrasa tres semanas, el resultado se retrasa con ella, y la clienta culpa al tratamiento y no al hueco. Nada en una agenda de papel te dice que alguien va con retraso.
Una primera visita no es una de rutina
La consulta, la valoración de la piel y el primer tratamiento llevan mucho más que ese mismo tratamiento en una clienta habitual. Cuando ambas están bajo el mismo nombre de servicio, o se apura a la nueva o esperan todas las que vienen después.
La ficha que sabe antes de empezar
Casi todo lo que se tuerce aquí viene de información guardada en el sitio equivocado. Ponerla en la ficha de la clienta resuelve la mayor parte.
Contraindicaciones en su ficha
Alergias, activos que está usando, medicación, reacciones y tus notas quedan en la ficha de la clienta junto con todo su historial. La lees antes del tratamiento en lugar de repetir las mismas preguntas esperando que se acuerde.
Las clientas con retraso salen solas a la superficie
El sistema aprende el ritmo habitual de cada clienta, detecta a quien lo ha superado y le escribe por su cuenta. Para el trabajo por series, esa es la diferencia entre un protocolo terminado y uno abandonado tras la tercera sesión.
Primera visita y visita de seguimiento como servicios distintos
Crea la consulta con el primer tratamiento como servicio aparte, con su duración más larga y su precio. La agenda reserva entonces el tiempo correcto para cada una, y una valoración deja de ir con prisas.
Tiempo protegido para la cabina y los aparatos
Configuras los minutos que necesitas entre clientas para ventilar la cabina, desinfectar y dejar enfriar un aparato. Se mantienen en cada reserva, así que el día no se comprime hasta saltarte la preparación.
Cada tratamiento con su duración real, y la ficha de la clienta a un toque antes de empezar.
Lo que cuesta un ritmo roto en un tratamiento
Una esteticista, tratamientos de seis sesiones separadas cuatro semanas.
Un ejemplo ilustrativo, no una medición. Tus cifras dependen de tus protocolos, de tus intervalos y de la constancia de tu seguimiento.
Lo que nos preguntan las esteticistas
Respuestas claras sobre gestionar un salón
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